¿Eres un dog o cat lover? ¿Amante de las tortugas, canarios o hámsters? Da lo mismo la
mascota que tengas, está comprobado que tener una, pasar tiempo con ella y hacerle
cariño, no solo reduce el estrés de manera importante, sino que además te hace más feliz.
Según numerosos expertos, estos fieles amigos alivian la tensión. Un estudio de la
Washington State University, demostró una reducción en los niveles de cortisol, la
hormona del estrés, durante una intervención en la vida real, en la que se tomó muestras
de saliva a los participantes.
Además, evitan el sentimiento de soledad. Contar con una mascota en el hogar ayuda a
que la persona se sienta más segura de sí misma y más protegida. También puede ayudar
a evitar estados como la depresión por sentimiento de soledad, ya que su compañía
estimula el contacto físico y la comunicación. Puede que no hablen, o que no nos sigan la
conversación, pero uno sabe, con total certeza, que no está solo en casa y que tiene
compañía.
Y como si fuera poco, aumentan el sentimiento de felicidad. Los dueños de mascotas, tras
compartir un rato de juegos, experimentan un aumento de oxitocina, se estimula la
producción de serotonina y la dopamina. Todas estas hormonas ayudan a disminuir los
niveles de estrés y son un buen antídoto contra la depresión.
También mejoran la vida social: no es raro que al pasear a tu mascota en un parque se
formen grupos de amistades entre dueños de los perros que allí coinciden, incluso hay
desconocidos que se acercan a acariciar a nuestro cachorro o pueden surgir ciertas
anécdotas relacionadas con ellos.