La escritura como terapia: 4 ejercicios para aplicarlo

 

¿Te ha pasado alguna vez que no puedes dormir por tener asuntos pendientes? O empiezas a sentirte con menos ánimo por la misma razón. 

Pues bien, hay una forma de solucionarlo de manera realmente simple, y esa es escribiendo.

Desde siempre se ha valorado la escritura como una herramienta terapéutica. No en el sentido de solucionar problemas directamente quizá, pero, desde luego, suele ser una buena forma de sacar a la luz lo que llevamos dentro, desahogarnos, aclarar nuestros sentimientos o nuestras dudas, animarnos, conocernos mejor e incluso de ayudarnos a tomar alguna decisión.

Aquí, 4 ejercicios diferentes en los que, de forma consciente, podemos utilizar la escritura como una herramienta para ayudarnos a superar malos momentos, a conocernos, a tomar decisiones, o simplemente, a crecer.

 

Carta para superar conflictos con otra persona

Busca un momento a solas, y en un papel, comienza contándole a esa persona por qué estás enojado, luego qué te hace sentir triste de esa situación, para seguir con el perdón y terminar con el agradecimiento de lo que esa persona o persona te dejó.

 

Carta al niño que fuiste

Escribe a tu yo adulto desde el niño que fuiste. Vuelve a meterte en la piel de esa niña o niño, recuerda cómo te sentías, qué deseabas, que temías, qué sueños tenías. Ahora escríbete en el presente. Que te dé consejos, que te recuerde lo que importante para ti.

 

Lista de agradecimientos

Escribe una lista de al menos 30 cosas por las que estás agradecido. Desde este nuevo día, hasta por la cama en la que dormiste, o dar las gracias por la presencia de una persona en tu vida que siempre está ahí para ti.

 

Carta para tu funeral

Recuerda tus penas y alegrías. Desea cosas buenas a la gente que amas y da las gracias por lo que más disfrutas de la vida. Este ejercicio entrega perspectiva, relatividad, y sobre todo claridad en tus objetivos y tus valores. Es emotivo, pero con muchas posibilidades de cambio.